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Capítulo 7: La Presencia de Mis Padres

  • Foto del escritor: Fiel creyente
    Fiel creyente
  • 17 ago 2019
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 30 abr 2023

Capítulo 7

LA PRESENCIA DE MIS PADRES


6 a 8 de enero de 2018 Según me cuentan, cuando desperté de la anestesia, tenía tantas fuerzas que quería levantarme para irme del hospital, por tal razón, por mi seguridad, los médicos ordenaron que ataran mis manos.

Yo recuerdo que estaba amarrada, pero no sabía por qué. Me acuerdo también que gritaba para que me soltaran porque lo encontraba injusto.


(Foto de archivo)


Antes de continuar, quisiera repasar un poco lo que había sucedido previo a la cirugía.

En la fiesta de despedida del año 2017, estaba tan débil que casi me desmayo. Así que mi esposo me llevó hasta la casa, y estuve de cama, durmiendo, treinta horas corridas.

Luego, en la Sala de Emergencia, descubrieron que tenía un tumor cerebral, y me llevaron en ambulancia (aún dormida) para cirugía.

Yo recuerdo la fiesta de Año Nuevo, pero prácticamente, no me acuerdo de más nada, hasta que desperté en el hospital, luego de la cirugía. Por eso, cuando me encontré amarrada, no sabía lo que estaba pasando, y me sentí muy asustada y triste.

Fue entonces cuando volví a ver a mi papá. El vino para acompañarme porque, en ese momento, yo estaba indefensa. Indefensa física y espiritualmente.

Recuerden que yo recién había salido de una cirugía del cerebro, donde mis pensamientos no estaban ordenados. Además, todavía estaba bajo los efectos de la anestesia.

Estaba amarrada y no podía moverme. No podía pensar por mí misma. Ni siquiera podía rezar porque aun no estaba totalmente conciente.

Por eso mi papá estaba vigilante de que nadie se acercara con malas intenciones. El me estaba acompañando y protegiendo. Si veía a alguien con malas intenciones, se paraba frente a mí y no permitía que se acercara.

Luego llegó mi mamá para ver qué me estaban haciendo. Trataba de preguntarle a las enfermeras, pero ellas no la escuchaban.

Inclusive, los tres pudimos ver a mi hermana caminando muy cerca de donde yo estaba, pero ella tampoco nos escuchaba. No entendíamos por qué ella caminaba tranquilamente por donde yo estaba, y no pedía que me soltaran.

Ahora pienso que yo todavía estaba viendo las cosas con los ojos del alma. Quizás, ni siquiera estaba despierta, pero aun así, podía ver lo que estaba pasando a mi alrededor. Y mi pobre hermana, solo estaba en el hospital visitándome, preocupada por mí.

Sobre mis padres, pienso que Dios les permitió que estuvieran a mi lado cuidándome, como mis Angeles Guardianes, mientras yo tomaba conciencia propia y podía valerme por mí misma.

Muchas otras cosas pude ver y escuchar, mientras estuve amarrada, pero no las voy a expresar en este momento ya que necesito explicarles algunas cosas previamente, para que puedan entender. Así que, lo dejaré para más adelante.

Al cabo de un tiempo, llegó mi esposo junto con mi hermano, para llevarme de regreso a mi casa, y desde ese momento, a mis padres no los volví a ver.


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Anteriormente

Capítulo 6: En "Recovery"*


*Ver enlaces al final (toca la foto dos veces)


NOTA

Este relato puede ser impreso y divulgado para que los mensajes revelados se continúen propagando en el Nombre de Jesús, pero jamás debe ser vendido ya que fue una promesa que le hice al Señor. Amen.


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